Economía circular: Un nuevo modelo económico con 40 años de historia

Desde la eclosión de la Revolución Industrial, a finales del siglo XVIII, la sociedad de consumo ha crecido bajo el mantra: producir, usar y tirar. Un paradigma lineal que ha provocado un impacto medioambiental sin precedentes y que se ha dado de bruces con la limitada existencia de las materias primas.

Como alternativa a este sistema de producción, surgió el modelo de la economía circular, cuyas primeras referencias datan de principios de la década de los 80, que apuesta por la sostenibilidad y la eficiencia medioambiental. Un modelo que ha ido ganando popularidad y que, de hecho, la Unión Europea ha convertido en uno de sus objetivos, a través del Pacto Verde Europeo y la Agenda 2030, en aras de conformar una “Europa que utilice eficazmente los recursos”.

Pero ¿en qué consiste el modelo de la economía circular?

Este sistema se basa en la reutilización de los recursos, de modo que los productos, materiales y recursos se mantengan, durante el mayor tiempo posible, en la economía.

La economía circular apuesta por el aprovechamiento de los recursos, bajo las reglas de las 3R: Reutilizar, Reparar y Reciclar.

Logifruit inició su actividad sumándose a este modelo, ya en 1996 y nació con la visión de contribuir a tener un mundo más sostenible. A lo largo de nuestra historia nos hemos convertido en un ejemplo de economía circular, añadiendo tres “erres” propias a las tradicionales de la Economía Circular, para crear un sistema propio de 6R: Racionalizar, Reducir, Rediseñar, Reutilizar, Reparar y Reciclar. Un sistema ampliado fruto de la experiencia y el conocimiento del modelo que nos ha llevado a trabajar para crear una red logística conectada, digital, sostenible y que tiene como objetivo llegar a crear un impacto positivo en la sociedad.

La economía circular no debería contemplarse sólo desde el punto de vista medioambiental ya que es un modelo que genera beneficios económicos y productivos. Según la Unión Europea, “es la principal estrategia de Europa para generar crecimiento y empleo”, con una apuesta por la reindustrialización del viejo continente.

En la actualidad, empresas cuyo modelo de negocio responde a la economía circular generan cuatro millones de puestos de trabajo en la Unión Europea, con un crecimiento del 5% en los últimos seis años. Según las previsiones para la próxima década, el sector generará “580.000 empleos estables y de calidad”, de los cuales 120.000 se crearán solo en España. Principalmente, estas previsiones son consecuencia del incremento de un 8% del volumen de negocios anual para las empresas circulares de la Unión Europea.

En nuestro caso, en las dos últimas décadas, Logifruit ha multiplicado por doce el número de movimientos de envases, desde los 26 millones de movimientos en el año 2.000 a los 300 millones que se producen en la actualidad. Este hecho ha provocado además que se decuplique la plantilla de colaboradores de la empresa, pasando de los 125 colaboradores de principios de siglo a los 1.185 actuales.  

La reutilización es una de las premisas de la economía circular. Es más eficiente usar de nuevo que crear desde cero. Por esta razón, las cajas, boxes y palets de Logifruit están diseñados de forma modular, de modo que el sistema permite reemplazar o reparar las partes dañadas. Y en caso de daño irreparable, el material se recicla para la producción de nuevos envases.

Por último, la implantación de la economía circular también reporta beneficios a los consumidores, ya estos acceden a productos de menor coste, por la consecuente reducción de los costes de producción. Las empresas añaden, además, un valor diferencial a su marca, destacando su compromiso medioambiental y social y ligándose a un modelo económico eficiente y comprometido.

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